Yo solo, juego mí juego.
Podría haber seguído jugando EN NUESTRO juego ese que nos enamoraba cada vez mas hasta convertirme en un ser muy diferente al que soy, podría haber aceptado ser tu estupido juguete. Siempre disponible y complaciente tan solo, para no perderte. Pero yo no soy el tipo de mujer, que admite un amor así. Para mí, no hay medias tintas, yo lo quiero todo o nada! Y NO! No acepto tus migajas para conformarme con tan poco, o quizás nada.